25.04.2005
Monday, April 25th, 2005Otro día (mas bien NOCHE) más haciendo el freak…
Otro día (mas bien NOCHE) más haciendo el freak…
Queda ya poco para el esperadísimo viaje a Filipinas. Espero tener oportunidad de poner a prueba mis habilidades como *GAFE*… mi profe filipino me ha escrito ya varios emails con todos los animalitos que han visto en ediciones anteriores del mismo viaje de este año… alucinante. Han visto peces martillo *VARIAS* veces. Y yo que creí que no existían… esperemos a finales de Mayo a ver qué pasa…
Por otro lado es una bonita oportunidad (y buena, aunque NO barata) de poder acercarme un poquito más a Filipinas… en el sentido de poder hacer alguna entrevista para conseguir un currillo post-beca. Si, en efecto… existe vida después de la *BECA*… al menos eso espero… Y cuando digo vida, me refiero a Vida En Asia. Con mayúsculas. A eso voy
Hace un par de semanas hice una entrevista para un empresa en Malasia. Me entrevistó un señor un tanto peculiar… bueno, en realidad no… nada peculiar… digamos que me entrevistó la típica persona que sería capaz de vender cualquier cosa… apliquemos la mitiquísima frase acerca de RAMBO (John Rambo es capaz de comer cosas que harían vomitar a las cabras xDDDDDDDDDDDDDDDD) a los negocios. Business. Total, noté dos cosas en la entrevista: (1) Mi estancia en Corea está *DESTRUYENDO* mi inglés. (2) La política de la empresa era un tanto yanky (no sé cómo se escribe…) Por decirlo así… en plan rápido… no me gustaron ninguna de las dos apreciaciones…
Pero como el señor sugirió, el día 1 de Agosto les envió de nuevo el curriculum vitae, para ver si pican. Espero escribir más al respecto, ahora que me acaba de entrar esta fiebre increíble de escribir — en realidad es que quiero justificar las 4 o 5 horas que he perdido mejorando el aspecto del formulario de insertar datos en el diario… :-ppppppppppppppppppp
Llueve. Estoy en casa. He llegado hace una media hora. Lo último que he hecho hoy fuera de casa ha sido tocar la batería en la sala de juegos que hay en Sinchon, muy cerca de Yonsei University — esta cerquísima de mi casa. Hoy he roto varias de las reglas no escritas coreanas. Al menos una, en la sala de juegos. Resulta que las tres últimas noches he estado jugando a una máquina que es una especie de batería electrónica. El juego consiste en meter pasta (como no :-p) y tocar tres cancioncillas — a elegir. Yo de momento me estoy inflando a tocar “Welcome To The Jungle” (Si, si… de GnR… ¿qué pasa :-p?) y otra del “Bon Jovi”… es lo más así que he visto…
Total, que ya hoy por *SEGUNDA* vez, me ha venido el típico chavalito cuando estaba yo tocando y ha puesto sus 300 wones (unas 40 pelas) sobre la máquina. Claro, el tío estaba revolucionadísimo… hasta aquí todos contentos… el conflicto surge cuando yo le enseño al chaval dos cosas: mi culo ya sentado en la silla de la bataca (en realidad se lo señalo, no se lo enseño :-p) y mi bolsa con unas 30 monedas de 100 wones. Vamos, que con eso me podía tirar yo allí 2 horas… Y me he puesto a jugar más. Claro el chaval estaba muy… ¿cómo decirlo? Contrariado… si, esa es la palabra…
Es la segunda vez que me pasa… y como no me gusta el típico guiri listo pues no quiero serlo… y ya he empezado a asumir que se puede echar a la gente de las máquinas… ¿o será por ser extranjero? Na, no creo… Veremos lo que pasa la próxima vez…