Me he levantado hace ya casi una hora. Estoy tomando café, en casa. He estado leyendo un poco las guías online y el librito que dejó Julio — el anterior becario de informática. Hace un día precioso, MUY soleado. Voy a visitar el parque Namsan, que está al lado de mi casa. Es sólo diez minutos andando o algo así. Voy a utilizar la nueva memoria que compré hace quince días en el mercado electrónico.
Ayer fue una noche corta, jeje. Fue un día raro, que trajo una noche rara. El problema es que me destruí demasiado rápido. A las dos de la mañana se me nublaba la vista así que me fuí a casa. Cosas que pasan. Ahora tengo algo de resaca, pero nada comparado a el día que me inflé a soju — bebida típica coreana, que te *JODE* la cabeza y el alma =8-o.
Tengo una llamada perdida de Stephany, a las 3 de la mañana. Supongo que con el pedal que tenía, ni oí el teléfono. A las siete ha vuelto a llamar. Si que he oido esa otra vez… ha dicho que quería hablar… le he dicho que más tarde, que estaba echo un poco una mierda. Veremos que tal.
Si, me apetece escribir más. Ayer fue un día un poco gris. Algo triste… Normal — me imagino. Pero las cosas siguen, la ida continúa. De hecho me apetece mucho llamar a la tia que conocí el otro día en el bareto el viernes. La verdad es que tiene un morbo increíble. Veremos que pasa. Voy a darme una ducha y al parque.